Dadaab, la ciudad que no la dejan ser: cuatro proyectos para un campo de refugiados en Kenia
planificación crítica
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En e-flux Architecture, la urbanista Fabienne Hoelzel y sus estudiantes diseñan cuatro ciudades posibles para Dadaab. No buscan que se construyan. Quieren mostrar que lo que frena a ese lugar no es la falta de buenos proyectos, sino la falta de una decisión política.
En Dadaab, en el noreste de Kenia, viven más de 400.000 personas. Algunas llegaron hace 35 años y criaron ahí a sus hijos y a sus nietos. Por tamaño y por historia, es una ciudad. Pero legalmente sigue siendo un «campo de refugiados»: quienes viven ahí no pueden trabajar libremente, moverse ni decidir sobre su lugar. Esta nota se pregunta qué puede hacer el urbanismo cuando el problema de un territorio no es técnico sino político.
Hoelzel no propone «mejorar» el campo con calles, drenajes o mercados, como plantean algunos planes de ONU-Hábitat. Su argumento es que cada obra lo vuelve más permanente pero mantiene la idea de que es provisorio, y no le cambia la vida legal a nadie. Por eso, con sus estudiantes, dibuja cuatro ciudades completas. Cada una responde a una de las excusas técnicas que se usan para no reconocer Dadaab como ciudad:
Una ciudad pensada desde el cuidado: se organiza alrededor de cocinas compartidas, escuelas y salud. Parte de entrevistas a 29 mujeres, que son las que sostienen el agua, la leña y la comida.
Una ciudad adaptada al clima: se muda a suelo habitable y usa técnicas del desierto, como calles angostas con sombra, muros gruesos y torres de viento.
Una ciudad que produce alimentos: los refugiados dejan de recibir ayuda y pasan a producir.
Una ciudad sin combustibles fósiles: se construye con tierra y se puede desmontar sin dejar rastro.
Ninguna de las cuatro resuelve lo legal, y eso es a propósito: el diseño llega hasta donde puede llegar, y lo que falta queda a la vista.
La conclusión de Hoelzel es que el Plan Shirika, lanzado por Kenia en 2025, le da a Dadaab el nombre de ciudad pero no lo que la hace ciudad: convirtió los campos en municipios sin dar ciudadanía ni libertad de movimiento. Sus cuatro proyectos hacen lo contrario: no resuelven nada, pero dejan a la vista qué es lo que falta. Queda la pregunta que atraviesa el ensayo: ¿de qué sirve diseñar una ciudad si quienes la habitan no tienen derecho a vivir en ella?
Fuente. Publicado originalmente en e-flux Architecture (serie "Humanitarianism"), "Provocations, Not a Plan: Four Cities for Dadaab", de Fabienne Hoelzel, octubre de 2026 (21/10/2026). https://www.e-flux.com/architecture/humanitarianism/6783077/provocations-not-a-plan-four-cities-for-dadaab/
Imagen: Dagahaley, uno de los campos de Dadaab, septiembre de 2024. Foto: Fabienne Hoelzel, vía e-flux Architecture.
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