Charles Town: si la participación pública no sirve, ¿qué la reemplaza?

participación ciudadana

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En Strong Towns, Edward Erfurt cuenta cómo una ciudad chica de Virginia Occidental empezó a escuchar a sus vecinos caminando con ellos cada dos semanas. La idea es simple: escuchar seguido y responder rápido sirve más que consultar cuando ya está todo decidido.

En Charles Town, Estados Unidos, instalar dos carteles de bienvenida llevó siete años. En el camino pasaron cuatro administradores municipales y tres responsables de proyecto en la empresa proveedora. Cuando por fin aparecieron, los vecinos se enteraron por redes sociales y se pusieron a discutir si les gustaban. Ya era tarde: el diseño estaba hecho, la plata gastada y el hormigón colado. Esta nota se pregunta para qué sirve opinar cuando ya no se puede cambiar nada.

Erfurt, asesor técnico principal de Strong Towns, parte de dos críticas. Charles Marohn, fundador de la organización, sostiene que la mayoría de las consultas públicas le pregunta a la gente lo que no puede responder bien e ignora lo que sí sabe por experiencia. Ruben Anderson agrega que una consulta mal planteada hace perder confianza. La alternativa que propone Erfurt es cambiar el orden habitual (idea, diseño, consulta, obra y, años después, la reacción de los vecinos) por un ciclo corto: caminar, mirar, conversar, responder con lo más chico posible y volver a caminar. No hace falta que todos estén de acuerdo; alcanza con que la gente siga prestando atención.

  • Caminatas sin agenda: desde septiembre de 2024, Liz Cook, coordinadora de desarrollo comercial y del centro, organiza dos veces por mes una caminata de una hora sin actas ni recorrido fijo.

  • De 9 a 60: la primera reunió a nueve personas y dos perros. Hoy suelen caminar entre 50 y 60 vecinos, comerciantes, concejales y empleados municipales.

  • Una senda en una semana: un matrimonio pidió una senda peatonal; un concejal lo planteó al día siguiente y en una semana Obras Públicas la había pintado.

  • Lo que tarda más: la calle principal, que depende del estado, o el cambio de las exigencias de estacionamiento llevan otros tiempos, pero la conversación sigue en la caminata siguiente.

La conclusión de Erfurt es que a las ciudades no les falta otra técnica para llenar reuniones, sino una relación más fuerte entre quienes viven un lugar y quienes lo cuidan. Esa relación se arma saliendo a caminar, escuchando y probando la respuesta más chica posible, para después volver y ver qué pasó. Queda una pregunta para cualquier gestión: ¿cuándo fue la última vez que recorrió el barrio sin otro objetivo que escuchar?

Fuente. Publicado originalmente en Strong Towns, "If Public Engagement Is Worthless, What Should Replace It?", de Edward Erfurt, 21/10/2026. https://www.strongtowns.org/journal/2026-10-21-if-public-engagement-is-worthless-what-should-replace-it (Strong Towns publica bajo licencia CC BY-SA 4.0).

Imagen: Nuevos carteles de bienvenida de Charles Town, Virginia Occidental. Foto: Edward Erfurt, vía Strong Towns (CC BY-SA 4.0).

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